12 Mar

Franco Macchiavelli, responsable de análisis en Admirals Group, interpreta que el repunte inflacionario en todas las lecturas menos la mensual general, "pone en un aprieto a la Reserva Federal". "No obstante, la parte positiva es que la inflación subyacente sí refleja un dato inferior al anterior, pero se compensa negativamente con la lectura del IPC general", precisa.

"No es una noticia exageradamente negativa ya que el repunte no es muy alto, pero ratifica el escenario de inflación pegajosa", pero "refuerza la postura de prudencia de los banqueros centrales, las expectativas de recorte de tipos para mediados de año continúa siendo un debate. Ahora más que nunca, el 'data dependent' (la dependencia de los datos) vuelve a ganar protagonismo ante un escenario incierto en la evolución de los precios". 

Mark Sherlock, responsable de renta variable estadounidense de Federated Hermes Limited, añade que "con un IPC moderadamente por encima de las expectativas, hay pocos catalizadores para que la Reserva Federal recorte los tipos antes de junio, a la espera de pruebas que corroboren que la historia de la desinflación sigue su curso. Esto concuerda con nuestra opinión de que los tipos -aunque en una senda descendente- se mantendrán elevados durante más tiempo de lo que muchos esperan".

Tiffany Wilding, Economista en Pimco, explica que la inflación subyacente del IPC de febrero fue
ligeramente más firme de lo esperado, situándose en el 0,36%, debido a una inflación superior a la prevista en las aerolíneas y los coches usados. Por su parte, el alquiler equivalente del propietario -un indicador de la variación del coste de la vivienda- mostró signos de enfriamiento. "Creemos que los datos muestran que la deflación de los bienes puede estar tocando fondo y empezando a reacelerarse ligeramente antes de lo esperado, mientras que la inflación de los servicios, como se observa en la inflación de los servicios básicos sin vivienda, sigue siendo elevada", apunta.
El dato "confirma que parte de la fortaleza de enero se debió a factores temporales. Sin embargo, a pesar del ruido, la inflación de los servicios estadounidenses sigue pareciendo incompatible con el objetivo de inflación de la Reserva Federal. Mientras que el ritmo de aumento de los precios de los bienes se ha normalizado tras el repunte observado después de la pandemia, la economía estadounidense sigue enfrentándose a una inflación elevada en el sector de los servicios, que representa aproximadamente el 70% del PIB estadounidense. Para que la Fed cumpla su objetivo de inflación, seguimos pensando que será necesario un aumento más duradero de la tasa de desempleo -como el que vimos en la encuesta de hogares del informe de empleo de febrero- para combatir la inflación 'pegajosa'".
Aunque "por sí solo puede no ser suficiente para impedir que la Reserva Federal recorte los tipos a mediados de año, debería plantear interrogantes reales sobre la medida en que la inflación volverá al objetivo en ausencia de una mayor relajación en el mercado laboral".
En eToro ponen el foco en que el dato de inflación "pueda desencadenar un enfoque de 'más alto durante más tiempo' por parte de la Fed", que se reúne la próxima semana. Si acaba provocando un retroceso, "será un descanso muy necesario, ya que el S&P 500 ha subido en 16 de las últimas 19 semanas y se ha revalorizado casi un 25% desde el mínimo de octubre”, señala Bret Kenwell, analista de inversiones en EE UU.  "El informe de inflación de febrero fue muy alcista, con unos resultados generales por encima de las expectativas de los economistas. Este informe subraya que la lucha de la Reserva Federal por volver a situar la inflación por debajo del 2% será dura, ya que los componentes más 'pegajosos', como la vivienda, siguen siendo obstinados. La inflación estadounidense mostró que la sorpresa alcista de enero no fue una anomalía, pero es probable que los inversores estén menos preocupados por las cifras reales de inflación y más centrados en si esto cambia las expectativas de un recorte de tipos de la Fed en junio", añade. 

"Recordemos que los mercados ansían certidumbre. Así que, independientemente de si la inflación es la ideal, los inversores quieren saber si pueden contar con lo que se espera, y ahora mismo, eso es un recorte de tipos en junio". resalta.

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