29 Aug
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Aunque, a simple vista, el alquiler de temporada y el turístico pueden parecer similares debido a que los contratos son por tiempo limitado, cada una esconde matices propios que vale la pena conocer. Si eres propietario y estás interesado en alquilar tu propiedad por determinado tiempo, nos gustaría acompañarte mientras exploramos juntos las similitudes y diferencias.

En este artículo queremos ayudarte a identificar lo que distingue el alquiler temporada del turístico. Repasaremos cómo funcionan, qué ventajas presentan, algunos retos, y cuestiones legales y económicas que podrían interesarte. Además, te contaremos cómo en Grupo Mutua de Propietarios ponemos a tu disposición una cobertura pensada especialmente para los propietarios que optan por el alquiler de temporada.

¿Qué es el alquiler de temporada y qué lo distingue?

El alquiler de temporada es ideal para quienes se trasladan temporalmente por trabajo o bien necesitan un lugar donde quedarse mientras reforman su vivienda, o se desplazan a otra ciudad por estudios, trabajo, salud o otros motivos.

Normalmente, este tipo de alquiler dura entre uno y doce meses, y se ajusta a medida de lo que dura la estancia el inquilino. Además, suelen estar disponibles en barrios con movimiento, cerca de empresas, universidades o centros en los que resulta más habitual esta demanda de estancias temporales.

Desde Grupo Mutua de Propietarios comprendemos bien las dudas que pueden surgir cuando alquilas tu vivienda durante una temporada. Por eso nuestro seguro de impago de alquiler de Grupo Mutua Propietarios protege tu vivienda en alquiler, incluso en el caso de que alquileres de temporada.

¿Cómo se define el alquiler turístico?

El alquiler turístico tiene un enfoque diferente y responde a otras necesidades. No existe una causa como un nuevo trabajo o estudios. Aquí, la mayoría de las personas que buscan alojamiento lo hacen de paso, en periodos de vacaciones o escapadas cortas, y priorizan la comodidad y la ubicación cercana a lugares de interés (playa o montaña).

Normalmente los alquileres turísticos duran entre varios días y un par de semanas. Esta modalidad implica que la ocupación pueda verse afectados por la estacionalidad y los eventos que tenga la ciudad o el destino donde se encuentra la vivienda. Como propietario, es normal que los ingresos varíen según el momento del año y que haya meses más rentables que otros.

A diferencia del alquiler de temporada temporal, en Grupo Mutua de Propietarios no contamos con un seguro específico para arrendamientos turísticos. Esta realidad implica que, si eliges esta opción, deberás ser más precavido y estar atento a las condiciones y comportamientos de los huéspedes que recibas.

Diferencias importantes en la normativa legal

El alquiler de temporada está regulado por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) en España y ofrece un marco jurídico para quien alquila la vivienda (propietario arrendador) y para quien la ocupa (inquilino o arrendatario).  

El alquiler turístico depende de la normativa local o autonómica. En este tipo de alquileres se solicitan al propietario ciertos permisos, licencias, registros y en ocasiones, el pago de tasas municipales. Es necesario que el propietario esté bien informado y cumpla con los requisitos para evitar cualquier inconveniente legal.

Esta diferencia en la regulación afecta al tipo de contrato: en el alquiler de temporada puedes definir con detalle las condiciones de la estancia, mientras que en el turístico hay menos margen de personalización porque la relación es más breve y en muchos casos se lleva a cabo a través de plataformas digitales, priorizando estancias breves y experiencias estándar.

Seguros para propietarios en alquileres de temporada

En Grupo Mutua de Propietarios trabajamos para darte la tranquilidad de alquilar tus propiedades sin miedos ni sobresaltos. Por eso ponemos a tu disposición un seguro de impago de alquiler pensado para que disfrutes de la experiencia con total confianza, incluso si eliges alquilar de forma temporal. Esta cobertura permite que el pago de la renta esté garantizado y puedas seguir planificando sin preocupaciones.

En el alquiler turístico, esa tranquilidad depende en buena parte de la buena organización de las reservas y de la relación con cada huésped. Hay que prestar atención a las condiciones de las plataformas y a la gestión de los cobros para reducir riesgos y evitar imprevistos que puedan afectar a la rentabilidad del alojamiento.

El alquiler temporal y el turístico responden a necesidades diferentes y transmiten experiencias únicas para la persona que alquila y para quien ofrece su vivienda. Aunque comparten ciertas características, cada opción marca su propio itinerario respecto a la duración de la estancia, el tipo de relación legal, el control sobre los ingresos y las alternativas de aseguramiento.

Si entre tus prioridades está la confianza, una gestión más sencilla y más tranquilida, optar por el alquiler de temporada (no turístico) con el seguro de impago de Grupo Mutua de Propietarios seguramente será la elección que más se ajuste a lo que esperas.

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