30 May
30May

Santiago Martínez Morando

Jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja

El crecimiento del IPC se aceleró tres décimas en España en el mes de mayo, hasta el 3,6% interanual según el dato preliminar, el mayor incremento desde abril de 2023. También se aceleró, aunque en menor medida, la tasa subyacente, que se elevó una décima hasta el 3,0% interanual. Las variaciones mensuales presentan tasas similares a la media de los últimos veinte años (una décima superior en el caso de la tasa subyacente), de forma que la aceleración del IPC provino del efecto base. Atendiendo a los registros mensuales de 2023, el efecto base pasará a ser bajista en los meses de junio a agosto, sobre todo en julio, de forma que es probable que los incrementos del IPC y la tasa subyacente vuelvan a moderarse.

El INE avanza que la aceleración del IPC provino de la subida mensual de los precios de electricidad y de la menor bajada de los precios de los carburantes respecto al año pasado. En lo que respecta los precios de la electricidad, en el mercado regulado, el PVPC subió en mayo desde los mínimos de los últimos años alcanzados en marzo y abril, al situarse en torno a 31 euros por MWh desde 14 en abril y 20 en marzo. De esta forma, todavía caen con fuerza respecto al año pasado: -57,8% interanual, pero no tanto como en abril (-81,5%).

Más allá del incremento puntual del IPC en mayo, cabe esperar que la normalización hacia tasas más cercanas a los objetivos de la autoridad monetaria continúe en los próximos meses. Mañana conoceremos la evolución del IPC en el conjunto de la Zona Euro y, salvo sorpresas, debería permitir el inicio del ciclo de bajadas del tipo de intervención del Banco Central Europeo la próxima semana.

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