06 May
06May

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, siempre habla claro. Pero, a medida que se acerca el final de su mandato (fue nombrado el 11 de junio de 2018), esa claridad aumenta. En su intervención en la jornada Perspectivas Financieras para un incierto 2024, organizada por La Voz de Galicia y Abanca, prácticamente no se dejó nada en el tintero en un acto en el que estuvo acompañado por Santiago Rey Fernández-Latorre, presidente y editor de La Voz de Galicia, y el presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet (fotografía de Marcos Míguez, cortesía de La Voz de Galicia)   

Al ser interpelado sobre el impacto que la crispación política va a tener sobre el crecimiento económico, Pablo Hernández de Cos avisa que la fragmentación "puede dificultar consensos" que son muy necesarios en un momento como el actual, en el que España se enfrenta al reto de diseñar y ejecutar reformas ambiciosas y un plan de ajuste fiscal inédito que requerirá pactos y acuerdos para "varias legislaturas".

Esta ineludible tarea "se está dificultando" por la política, como queda reflejado en que España no cuente este año con unos Presupuestos, pese al papel "muy importante" que cumplen para guiar la política económica.

"Ese riesgo es real y si se mantiene, tendría consecuencias para el crecimiento económico", insiste el gobernador del Banco de España, que destaca que "en la última encuesta, del segundo semestre del 2023, los empresarios la señalan como una preocupación creciente, cómo la incertidumbre política puede acabar afectando a la actividad económica".

Además, están los riesgos geopolíticos, el elevado déficit y deuda públicos y los altos costes laborales, que no se ven acompañados de un aumento de la productividad, no solo porque la formación de los trabajadores no se ajusta a lo que demandan las empresas, sino también porque éstas tienen un tamaño demasiado pequeño para competir.

Pablo Hernández de Cos cree que hay que repartir mejor el peso de los impuestos, porque la mayor parte recae en el IRPF y en las cotizaciones sociales, "más en los empleadores que en los empleado", lo que también lastra las posibilidades de expansión de los negocios.

Sobre la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), que ya están percibiendo más del 12% de los trabajadores, avisa que "para algunos colectivos a los que se pretendía ayudar (en sectores con baja productividad) ha podido generar efectos negativos". Por lo que pide que los nuevos incrementos se evalúen en función de la evolución de la productividad y que se atienda a las disparidades regionales.

Sobre la financiación de las pensiones, considera que en algún momento "será necesario aplicar la cláusula de salvaguarda" por el incremento de su importe, que obligará a recurrir a impuestos y/o aportaciones de los Presupuestos. El gobernador del Banco de España alerta del previsible incremento de todo el gasto público más vinculado con los mayores, como es el de los cuidados o el de la sanidad: "La tasa de dependencia se puede duplicar en los próximos años", lo que generará "una tensión muy fuerte" del gasto en pensiones. Por tanto, la opción de financiar las pensiones vía impuestos "no se puede descartar a futuro que sea una posibilidad".

Sobre las fusiones, y sin referirse concretamente a la que ha planteado el BBVA al Sabadell,  Pablo Hernández de Cos manifiesta su posición favorable a aquellas operaciones que permitan a los bancos sobrevivir en un entorno cada vez más concentrado y competitivo. Insiste en la  urgencia de  culminar la Unión Bancaria, del despliegue del Fondo de Garantía de Depósitos europeos, antes de plantearse grandes gigantes bancarios transfronterizos: "La Unión Bancaria se vería favorecida con bancos realmente europeos y no solo nacionales. Esperemos que esto cambie en algún momento".

"Pueden estar surgiendo riesgos de exclusión financiera en territorios como Galicia", admite el gobernador del Banco de España, que no obstante aplaude la actitud "activa" de los bancos para tratar de solucionar las dificultades que atraviesan los clientes mayores para poder acceder a los servicios bancarios a causa de la reestructuración del sector, que ha supuesto el cierre de oficinas y la reducción de plantillas, y para ofrecer una atención más personalizada. 

"En junio podemos perfectamente empezar a bajar los tipos de interés", asegura el gobernador del Banco de España. Sobre la baja remuneración de los depósitos, culpa al exceso de liquidez que hay en el mercado, tras siete años continuados de política monetaria expansiva, con dinero barato.

Y subraya la necesidad de mejorar la formación financiera de los españoles para tomar mejores decisiones económicas, de ahorro y de inversión. Pero también para "evaluar adecuadamente las políticas económicas que plantean los partidos políticos".

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