La Fed vaticina que en 2026 los tipos estarán en el 3,125%

Miguel Ángel Valero

La Reserva Federal enseña, por fin, sus cartas. Los tipos de interés bajarán 0,75 puntos hasta fin de año desde el nivel actual del 5,25%-5,5%, hasta situarse en el 4,5%-4,75%. El ritmo previsible, 0,25 puntos de descenso al trimestre a partir de la reunión del 11 y 12 de junio, porque la Fed descarta empezar el baile en la del 1 de mayo.

La sorpresa es que la Fed espera aplicar en 2025 una rebaja menos intensa de los tipos: tres recortes de 0,25 puntos, en lugar de los cuatro previstos, hasta el 3,75%-4%. Y en 2026, también un descenso de 0,75 puntos, hasta el 3,125% de media.

Como esperaban todos los analistas,  la Fed mantiene los tipos en el nivel más alto en 23 años. “Estamos en una situación en la que, si relajamos demasiado o demasiado pronto, podríamos volver a ver inflación. Si relajamos demasiado tarde o demasiado poco, podemos causar un daño innecesario al empleo y a la vida laboral de la gente. Por lo tanto, vemos que los riesgos tienen dos caras, así que es importante que seamos prudentes. Afortunadamente, con una economía en crecimiento, un mercado laboral más fuerte y una inflación a la baja, podemos abordar esta cuestión con cautela. Y dejar que los datos hablen al respecto”, argumenta su presidente, Jerome Powell.

Éste deja muy claro que si la inflación no se modera, "estamos dispuestos a mantener el actual intervalo objetivo para el tipo de los fondos federales durante más tiempo, si es adecuado”. 

Al mismo tiempo, el presidente de la Fed lanza un inusual mensaje de optimismo sobre la economía de EEUU, que "ha avanzado considerablemente hacia los objetivos de nuestro doble mandato” de estabilidad de precios y máximo empleo posible. “La inflación ha disminuido sustancialmente, mientras que el mercado laboral se ha mantenido fuerte. Y eso son muy buenas noticias”, subraya.

El escenario que dibuja la Reserva Federal es el de un aterrizaje suave. El PIB de EEUU crecerá un 2,1% este año (antes había vaticinado el 1,4%) y un 2% tanto en 2025 (frente al 1,8% anterior) como en 2026 (1,9% antes). La tasa de paro se situaría en el 4% en 2024, 4,1% en 2025 y nuevamente el 4% en 2026, apenas sin variación desde el 3,9% actual. La inflación bajaría al 2,4% a finales de este año, al 2,2% en 2025 y al ansiado objetivo de estabilidad del 2% en 2026, en línea con las anteriores previsiones. 

Evli: "el viaje es largo"

Juhamatti Pukka, Head of Fixed Income de Evli Fund Management Company, avisa que "el tren aún no ha salido de la estación-y el viaje es largo". "Tras un año de rendimientos elevados, es un alivio para los inversores saber que el mercado de renta fija sigue ofreciendo un alto potencial de rentabilidad en el presente ejercicio. Porque los tipos de interés del mercado siguen rondando cotas muy altas, lo que se une a unos diferenciales de rendimiento atractivos por su amplitud, y a las expectativas de bajada de los tipos de interés oficiales. Se trata de unas circunstancias que sientan las bases para otro año de altas rentabilidades en la renta fija", apunta.

"En las vísperas de una bajada de los tipos de interés, mucha gente espera que los mayores rendimientos los aporten los bonos con el vencimiento más largo posible, ya que este tipo de activos tienen el mayor nivel de riesgo en tipos de interés. El problema es la situación actual de inversión de la curva de rendimientos, lo que significa que cuanto más cortos sean los bonos, más elevado es el tipo de interés sin riesgo. Por tanto, a medida que aumenta el vencimiento, disminuye el nivel del tipo sin riesgo, dadas las expectativas de recortes de los tipos de interés", avisa.

"En consecuencia, el mercado ya ha valorado en parte la posibilidad de recortes de los tipos de interés en los vencimientos largos. Por ello, los inversores deberían centrar su atención en los bonos corporativos con vencimientos a corto y medio plazo, aprovechando al mismo tiempo la inversión de la curva de rendimientos. Dado que los tipos del mercado a corto plazo son muy sensibles a los cambios en la política monetaria, un inversor puede beneficiarse de una caída de los tipos cuando comiencen los recortes, invirtiendo en bonos corporativos de vencimiento más corto", sugiere.

"Aunque todavía existe un potencial de rentabilidad atractivo en la renta fija, merece la pena destacar la deuda pública a largo plazo como ejemplo de un activo de renta fija con menos atractivo. Muchos inversores perciben la deuda pública como la clase de activos de menor riesgo, y tienen razón cuando valoran el riesgo de impago. Sin embargo, el riesgo en el mercado de renta fija también procede de la sensibilidad a los tipos de interés (duración modificada) y, en el caso de la deuda pública a largo plazo, el nivel de esta clase de riesgo en tipos de interés es alto", advierte.

"Aunque los bancos centrales están a punto de iniciar el ciclo de recortes de tipos, los precios actuales no dan a los tipos a largo plazo un margen significativo para bajar desde los niveles actuales, a menos que haya grandes sorpresas negativas en la economía. Así pues, la relación riesgo-rentabilidad de la deuda pública a largo plazo en el entorno actual es más débil que la de los vencimientos más cortos y, por ello, considero que las inversiones en el corto y medio plazo son mucho más atractivas", argumenta este experto.

"Aunque las noticias económicas a menudo se centran en cuándo se producirá la primera bajada de tipos, la variación diaria del Euribor, o las expectativas sobre si el Banco Central Europeo bajará los tipos 100 o quizá 150 puntos básicos este año, es importante que el inversor en renta fija mantenga la vista en el horizonte y piense con una perspectiva general. Así, lo realmente importante para este inversor es el alto nivel actual de los rendimientos, y que los tipos de interés empezarán a bajar, no si el primer recorte de tipos se producirá en abril o en junio", resalta.



Autor: Juhamatti Pukka, Head of Fixed Income Evli Fund Management Company.