11 Apr
11Apr

Miguel Ángel Valero

El Consejo de Gobierno ha decidido mantener sin variación los tres tipos de interés oficiales del Banco Central Europeo (BCE): el 4,5% en las operaciones principales de financiación; 4.75% en  la facilidad marginal de crédito; 4% en la facilidad de depósito. Pese a que algunos de sus miembros , ”pocos”, según su presidenta, Christine Lagarde, se han mostrado ya favorables a un primer recorte de tipos, ante la buena evolución de la inflación. 

Basa esta decisión, ya anticipada por los analistas (como publicó dineroseguro.info), en que los datos confirman las perspectivas de inflación a medio plazo. La inflación ha continuado descendiendo, gracias a la bajada de los precios de los alimentos y de los bienes. La mayoría de los indicadores de la inflación subyacente están disminuyendo, el crecimiento de los salarios se está moderando gradualmente y las empresas están absorbiendo parte del incremento de los costes laborales en sus beneficios. Las condiciones de financiación siguen siendo restrictivas y las anteriores subidas de los tipos de interés continúan frenando la demanda, lo que está contribuyendo a reducir la inflación. 

"No obstante, las presiones inflacionistas internas son intensas y mantienen la inflación de los precios de los servicios en niveles elevados", advierte. Como el Consejo de Gobierno "tiene la determinación de asegurar que la inflación vuelva a situarse pronto en su objetivo del 2% a medio plazo", considera que los tipos de interés oficiales del BCE se encuentran en niveles que están contribuyendo de forma significativa al proceso de desinflación en curso. 

"Las decisiones futuras del Consejo de Gobierno asegurarán que sus tipos de interés oficiales seguirán siendo suficientemente restrictivos durante el tiempo que sea necesario. Si la evaluación actualizada del Consejo de Gobierno de las perspectivas de inflación, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria reforzase en mayor medida su confianza en que la inflación está convergiendo hacia el objetivo de forma sostenida, sería apropiado reducir el actual nivel de restricción de la política monetaria", señala el comunicado del BCE. 

"En cualquier caso, para determinar el nivel de restricción y su duración apropiados, el Consejo de Gobierno seguirá aplicando un enfoque dependiente de los datos y en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, sin comprometerse de antemano con una senda concreta de tipos", insiste.

La presidenta del BCE avisa que el descenso de la inflación no va a ser lineal y registrará fluctuaciones causadas principalmente por el precio de la energía. También preocupa el precio del petróleo, que ya está en los 90$ el barril, por la tensión geopolítica y el dinamismo de la demanda. Pero el gran debate que tiene por delante el BCE es del a qué ritmo ir normalizando la política monetaria, en un escenario de bajo crecimiento de la economía en la Eurozona.

Christine Lagarde rechaza las comparaciones con la Fed, porque el BCE es independiente en sus decisiones, aunque lo que haga la Reserva Federal siempre influye: “No somos dependientes de la Fed. No especulamos con lo que harán otros bancos centrales”.

Reducción del balance

Sobre los programas de compras de activos (APP) y de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP), en el primer caso está reduciéndose a un ritmo mesurado y predecible, dado que el Eurosistema ha dejado de reinvertir el principal de los valores que van venciendo. 

El Consejo de Gobierno espera seguir reinvirtiendo íntegramente durante el primer semestre de 2024 el principal de los valores adquiridos en el marco del PEPP que vayan venciendo. En el segundo semestre del año, espera reducir la cartera del PEPP en 7,5 mm de euros mensuales en promedio. El Consejo de Gobierno prevé poner fin a las reinversiones en el marco del PEPP a final de 2024. El Consejo de Gobierno continuará actuando con flexibilidad en la reinversión del principal de los valores de la cartera del PEPP que vayan venciendo, con el objetivo de contrarrestar los riesgos para el mecanismo de transmisión de la política monetaria relacionados con la pandemia. 

A medida que las entidades de crédito reembolsen los importes obtenidos en el marco de las operaciones de financiación a plazo más largo con objetivo específico, el Consejo de Gobierno evaluará periódicamente la forma en que estas operaciones y sus actuales reembolsos están contribuyendo a la orientación de su política monetaria.

El Consejo de Gobierno está preparado para ajustar todos sus instrumentos en el marco de su mandato para asegurar que la inflación vuelva a situarse en su objetivo del 2% a medio plazo y preservar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria. 

Además, el Instrumento para la Protección de la Transmisión está disponible para contrarrestar dinámicas de mercado no deseadas o desordenadas que constituyan una seria amenaza para la transmisión de la política monetaria.

Reacciones de los analistas

Joaquín Robles, analista de XTB, interpreta que el BCE mantuvo los tipos de interés sin cambios por quinta reunión consecutiva y volvió a condicionar el primer recorte de tipos a los datos que se conocerán durante los próximos meses. "Lagarde dijo que había algunos miembros que estaban dispuestos a recortar los tipos en esta reunión, pero que todavía necesitan una mayor confianza de que la inflación se está acercando al objetivo del 2%.  También advirtió que la inflación podría seguir fluctuando alrededor de los niveles actuales durante los próximos meses hasta estabilizarse por debajo de su objetivo. Por eso destaca la afirmación de que no esperaran a que todo vuelva al 2% para tomar decisiones, lo que indica que no es estrictamente necesario que tenga que caer al 2% la inflación general para que se produzca el primer recorte de tipos.  Como era de esperar, rechazó establecer una fecha concreta para el primer movimiento y no quiso valorar el repunte de inflación en Estados Unidos. El Consejo de Gobierno quiere centrarse exclusivamente en la situación de la zona euro y no dejarse condicionar por otros países. Tampoco quiso valorar la posibilidad de que el cruce entre el euro y el dólar pudiera volver a la paridad y los riesgos que eso podría suponer en la recuperación", explica. 

"Desde XTB pensamos que no se ha producido ningún cambio significativo en esta reunión y que la estrategia sigue siendo la misma. Los datos de inflación de abril y mayo, así como el crecimiento de los salarios serán determinantes para tomar la decisión final. El repunte de la inflación en EEUU y la posibilidad de que se vuelva a retrasar los primeros recortes no influirán en la decisión del BCE", añade. 

Felix Feather, economista de abrdn, considera que el BCE "sentó las bases para un inminente ciclo de relajación ajustando su comunicado de política monetaria". "Esta decisión confirma que, salvo sorpresas económicas importantes, el BCE está en camino de aplicar una rebaja en su próxima reunión de junio. No espere que se precipite a la hora de recortar los tipos de interés. A pesar de abrazar la idea de los recortes, los miembros de la institución también hicieron hincapié en la necesidad de mantener una política restrictiva durante algún tiempo, lo que impediría una serie de recortes muy bruscos. No obstante, esperamos que el BCE lleve a cabo varios recortes de 25 puntos básicos antes de finales de año", argumenta.

Alexander Batten, gestor de fondos de Renta Fija de Columbia Threadneedle Investments, también cree que la reunión del BCE "ha servido para preparar el terreno para el inicio de un ciclo de recortes de tipos en junio". "Los términos empleados en el comunicado en torno a la contribución de la política monetaria a la reducción de la inflación hasta el momento, y la mención explícita recién incluida de recortes de tipos, aunque condicionados a nuevos avances en la inflación, dejan el mes de junio como el probable inicio de un ciclo de relajación sin comprometerse a ello de antemano", explica.

"Las recientes sorpresas al alza de la inflación en EE.UU. han puesto en duda que la Reserva Federal vaya a iniciar un ciclo de relajación este año, y existía el riesgo de que otros bancos centrales temieran iniciar sus procesos de relajación antes que la Fed. Sin embargo, la reciente dinámica de la inflación, los salarios y los beneficios en la Eurozona es coherente con la supresión de la política restrictiva, y el BCE ha decidido claramente que fijará su política monetaria en función de las condiciones internas y no de consideraciones internacionales", añade.

Además de destacar la "independencia de la Reserva Federal" del BCE, la presidenta Lagarde se ha esforzado en señalar que la senda de la política está condicionada por los datos que se reciban de aquí a junio. "Sin embargo, el hecho de que también señalara repetidamente la introducción de orientaciones en torno a los recortes refuerza nuestra opinión de que el primer recorte se producirá en junio y el listón para que los datos lo desvíen es muy alto", recalca.

Ulrike Kastens, economista para Europa de DWS, espera una bajada de tipos de 25 puntos básicos: "Tal y como se esperaba, el BCE ha abierto la puerta a una primera bajada de tipos, aunque la decisión final dependerá de las perspectivas de inflación, la tendencia de la inflación subyacente y la fortaleza de la transmisión de la política monetaria. En particular, dadas nuestras expectativas de una mayor ralentización de la dinámica salarial, parece fijada una bajada de tipos en junio, y esperaríamos que el tipo de depósito se redujera 25 puntos básicos, hasta el 3,75%. Al mismo tiempo, la conferencia de prensa ha confirmado tres cosas en particular. En primer lugar, que el BCE está reaccionando al entorno económico de la zona del euro, que es mucho más débil en comparación con otros bloques económicos como Estados Unidos. En segundo lugar, que no se ha eliminado el riesgo de inflación rígida, especialmente en los precios de los servicios. En tercer lugar, como era de esperar, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, hizo hincapié en el alto grado de dependencia de los datos y subrayó que el BCE no está comprometido de antemano con una estrategia concreta de bajada tipos de interés. En consecuencia, es probable que la relajación de la política monetaria restrictiva sea un proceso lento".

Frederik Ducrozet, director análisis macroeconómico de Pictet WM, resalta que "la principal conclusión de la reunión del BCE es que el Consejo de Gobierno está cada vez más dispuesto a relajar la política monetaria, lo que abre la puerta a un recorte de tipos en junio, en línea con el escenario previsto".  "El comunicado de prensa subraya que las presiones de precios y salarios están disminuyendo en línea con las previsiones, confirmando la inversión de la carga de la prueba: los datos de aquí a la reunión de junio tienen que sorprender significativamente para que no haya recorte de tipos. Así que los datos de inflación de abril y mayo serán objeto de especial seguimiento, al igual que los salarios del primer trimestre, que se conocerán en mayo". razona.

Lagarde "afirma que el Consejo de Gobierno estaba preparado para vaivenes en el proceso des inflacionario, sugiriendo que no afectará a las decisiones sobre tipos de interés siempre que la senda de inflación siga coherente con las previsiones. Incluso ha minimizado la rigidez de la inflación de los servicios, argumentando que el BCE no esperará hasta que todos los componentes estén en 2%" para recortar tipos. Sin embargo, el comunicado y tono de la conferencia de prensa son muy cautos respecto a decisiones de tipos más allá de junio. De hecho, dado que la inflación interna y de servicios sigue alta, no comunicó ninguna trayectoria sobre tipos, pues el Consejo de Gobierno sigue comprometido con un enfoque basado en datos, reunión por reunión. En este contexto se han desinflado las expectativas de recortes consecutivos de tipos en junio y julio.  A ello contribuye además las expectativas de mantenimiento de tipos de interés en EE.UU. tras el sorpresivo aumento de inflación de marzo.  Aunque Lagarde reiteró la independencia del BCE, el posible retraso y menor recorte de tipos de la Reserva Federal reforzará la cautela y gradualismo del BCE en sus decisiones de tipos", añade.

"Con todo, seguimos esperando un 1% acumulado de recortes de tipos del BCE este año, con la tasa de descuento bancario para finales de año en el 3%, con un primer recorte en junio seguido de pausa en julio- Si los datos son favorables es muy probable una nueva ofensiva de las 'palomas' para una flexibilización más agresiva". concluye.

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