“El consumidor final tiene que ser consciente de lo que cuesta y todo lo que conlleva tener garantizado el suministro de agua y pagar por el agua lo que realmente vale”, explica Estanislao Arana, director académico del Foro de la Economía del Agua.
El número y la duración de los períodos de sequía han aumentado un 29% desde el año 2000 y, si no se toman medidas urgentes, las sequías podrían afectar a más de tres cuartas partes de la población mundial en 2050.